La trigésima película de su carrera, *Hoppers: Operación castor*, marcó un nuevo desafío para su director, quien reflexionó sobre el camino recorrido hasta llegar a este proyecto. “Hubo muchas cosas que me ayudaron después de haber pasado por experiencias previas”, confesó el cineasta. “Cuando llegué al rodaje, no quiero decir que no cometí errores —de hecho, cometí muchísimos—, pero lo hice con una idea muy clara de lo que me gusta y qué estilo prefiero. Creo que eso fue clave”.
El salto de dirigir una serie animada en 2D a un largometraje en 3D, repleto de animales y personajes humanos, no fue sencillo. A sus 47 años, el realizador admitió que tuvo que “ponerse las pilas” para enfrentar los retos técnicos y narrativos. Sin embargo, el resultado final lo dejó satisfecho: una historia que combina rebeldía, resiliencia y trabajo en equipo, con personajes que destacan por su profundidad y emotividad.
En el centro de la trama está Mabel, una joven que se niega a regresar a su forma humana y, con sus patas robóticas, lucha por ayudar a los animales —entre ellos, el Rey Jorge, líder de los castores— a recuperar su hábitat natural. Su determinación está inspirada en los valores que le inculcó su abuela materna, ya fallecida, un vínculo que añade capas de ternura y nostalgia a la narrativa.
La elección de los castores como protagonistas no fue casual. El director explicó que estos animales, a menudo subestimados, son esenciales para los ecosistemas. “Me encantan los castores y quiero que el público salga de la sala amándolos”, afirmó. “Desempeñan un papel fundamental en la naturaleza: construyen entornos que benefician a todos los que los rodean. Metafóricamente, es un mensaje poderoso para la historia que contamos”.
La productora, con una trayectoria que incluye éxitos como *Los Increíbles*, *Monsters University* y *Toy Story 3*, respaldó esta visión. “Los castores son un ejemplo de cómo el esfuerzo colectivo puede transformar el entorno”, señaló. “Queríamos que la película transmitiera esa idea: que, trabajando juntos, podemos crear algo mejor para todos”.
El doblaje al español también fue un acierto. Actores como Sofía Niño de Rivera y Alberto Guerra, de 43 años, prestaron sus voces a los personajes. Guerra, quien interpreta al alcalde Jerry, compartió su entusiasmo: “Mis hijos no han visto casi nada de lo que he hecho, pero esta película es diferente. El naturalismo de los diálogos y la calidad de la animación hacen que valga la pena”. Para él, participar en *Hoppers* fue una oportunidad de conectar con el público infantil sin subestimar su inteligencia.
La cinta, que combina acción, humor y un mensaje ecológico, promete cautivar tanto a niños como a adultos. Con una animación impecable y una trama que equilibra entretenimiento y reflexión, *Hoppers: Operación castor* se perfila como una de esas películas que trascienden la pantalla, dejando en el espectador la semilla de la curiosidad por el mundo natural y la importancia de la colaboración.
